Por Víctor I. Espinosa. Señor Director: Tras las críticas al Partido Comunista por su postura hermética en el caso del ex teniente venezolano Ronald Ojeda, el Presidente Gabriel Boric…
Señor Director:
Tras las críticas al Partido Comunista por su postura hermética en el caso del ex teniente venezolano Ronald Ojeda, el Presidente Gabriel Boric destaca un «anticomunismo visceral» en ciertos sectores políticos y medios. A la vez, asegura «no tener dudas sobre el compromiso democrático y social del PC chileno».
Sin embargo, es esencial reconocer la naturaleza marxista-leninista del PC, que utiliza la democracia como instrumento para avanzar hacia el socialismo, eliminando cualquier forma de dominación política, económica, social y cultural. Marx y Engels resumieron el comunismo en “la abolición de la propiedad privada” para lograr una “armonía de intereses colectivos”. Lenin añadió que la “revolución es guerra, la única en verdad legítima, justa y grande… para lograr el socialismo”. En contraste, economistas como Ludwig von Mises y Friedrich Hayek explicaron que el ideal comunista/socialista, al carecer de un sistema de precios basado en la propiedad privada, es económicamente inviable.
Esta inviabilidad conduce a regímenes totalitarios y empobrecedores, como los de Cuba, Corea del Norte, Venezuela y Nicaragua, admirados y justificados por el PC chileno. Además, el partido respaldó el violentismo del estallido social, proclamando que «gracias a la lucha heroica del pueblo, esta noche las grandes alamedas se abren de par en par».
El Presidente Boric acierta al afirmar que «no estamos en la guerra fría» y debería recordárselo a sus aliados políticos.
Víctor I. Espinosa – Académico Faro UDD
